En relación con los acontecimientos ocurridos en los últimos días, en los que los Estados Unidos de América lanzan un ataque directo a la delegada de la Republica de Nicaragua y a sus comentarios durante los discursos inaugurales del pasado sábado 17 de noviembre, así como a otras naciones, la Republica de Colombia se pronuncia de la siguiente forma:
Aún cuando reiteramos que agradecemos y estamos conscientes del apoyo económico que recibimos por parte de los Estados Unidos de América que busca erradicar la violencia interna que vivimos, no podemos aceptar este tipo de actitudes hostiles y de defensas por parte de la nación del norte que constantemente se autonombra promotora de la paz mundial. La Republica de Colombia, como nación autónoma y soberana que es y siempre buscará ser sin importar las amenazas que reciba, se siente obligada con toda la comunicad americana de denunciar cualquier actividad irregular y que menosprecie los derechos humanos y la libertad de expresión que todos podemos ejercer.
Debemos recordar que aun cuando Colombia y EU hemos sido capaces de mantener negociaciones y de relacionarnos en buenos términos, los colombianos no podemos pasar por alto el daño que las empresas transnacionales norteamericanas le han causado a nuestro país en los últimos anos. La Republica de Colombia no puede olvidar como la colosal empresa norteamericana Coca Cola, después de una ardua investigación y varios procesos judiciales, fue encontrada responsable de financiar a agresores que causaron la muerte de una decena de dirigentes sindicales del grupo colombiano SINALTRAINAL, simplemente porque estos trataban de denunciar estos movimientos y actos anti-solidarios de las multinacionales. Esta empresa ha sido denunciada también por privatizar el agua no solo en Colombia, sino en regiones de India, Turquía y México. Se ha probado también que las compañías Nestle y Chiquita Brands financiaron inescrupulosamente a grupos paramilitares para que “silenciaran” a los líderes sindicales. Todas estas personas fueron golpeadas, silenciadas, o incluso brutalmente asesinadas, solo por ejercer su libertad de expresión (tutelada en todos los sistemas de derecho americanos), solo por tener una visión contraria al capitalismo puro y absoluto.
No podemos olvidar tampoco como la empresa Chevron esta acusada en Colombia y Ecuador de verter a los ríos aguas contaminadas, producto de la explotación petrolífera, contaminando fuentes de agua potable y perjudicando así la salud de miles de personas en cientos de pueblos.
Además de lo anterior, principalmente no entendemos como los Estados Unidos de América apoyaron rotundamente la propuesta de Costa Rica para la limitación de armas convencionales discutida en el taller preparatorio celebrado el pasado 17 de noviembre. Esto nos parece una contradicción de parte del gobierno estadounidense, considerando que este le otorgó a la Republica de Colombia 1.3 millones de dólares para el Plan Colombia en julio del año 2000, bajo la administración Clinton, dinero del cual una gran parte fue implementado en gastos militares, en una búsqueda por armarnos y detener a los violentos guerrilleros que aterrorizan nuestra nación suramericana.
¿Quiere esto decir que los norteamericanos tienen potestad de incentivar y financiar gastos militares en ciertas ocasiones, pero en otras ellos deciden que es mejor que no? ¿Significa esto que las transnacionales si pueden financiar el armamento y la matanza, como ha ocurrido en Colombia reiteradamente, pero los países victimas de esto que no sean Estados Unidos no deben tener derecho a armarse y defenderse?
¿Los Estados Unidos se comprometen también a limitar la cantidad de armamento que envían a sus tropas en Irak y en todo movimiento de este tipo que realicen, o solo aplica para las demás naciones esta limitación?
Reiteramos que nuestra intención no es cortar ni perjudicar las relaciones que hemos mantenido hasta ahora con los norteamericanos, pero si nos preocupa y nos ofende mucho la actitud tomada por los Estados Unidos a la hora de apoyar esta propuesta de Costa Rica, y al parecer olvidar a todos los países como la Republica de Colombia a los cuales les proporciona armamento desde hace años y que se supone son aliados suyos, y a los cuales claramente una limitación de este tipo le traería enormes perjuicios sociales, debido a la situación en la que vivimos con las FARC y las guerrillas.
Es por todo lo anterior que a la Republica de Colombia le queda la duda, de si es ese el ejemplo de “compromiso con la democracia, bienestar social, y desarrollo del continente” que los norteamericanos aseguran haber mantenido y promovido (en los comentarios en su blog) durante la primera etapa de este II MOEA. Si la respuesta fuera afirmativa, estaríamos seriamente preocupados por la “actitud democrática” que debemos emular, que ciertamente no es la que vinimos a buscar en este MOEA 2007.
Finalmente, si los Estados Unidos reclaman en su blog que a la señorita delegada de Nicaragua que a la hora de dar su discurso se le olvidó el compromiso de cooperación que ellos asumieron con Daniel Ortega, la Republica de Colombia debe reclamarles a ellos también entonces que al señor delegado de los Estados Unidos, al votar a favor de la limitación de armas el pasado sábado, se le olvidó el compromiso que Bill Clinton asumió con el Plan Colombia desde el año 2000, perjudicando así a la Republica Colombiana así como a muchas otras naciones con planes similares, y es por todo lo anterior que sobre este punto debemos respaldar a la delegada nicaragüense, sin importar con cual nación sean mas fuertes nuestros lazos, para así lograr que lo importante sea que prevalezca la razón y la solidaridad.
Gerardo Huertas Angulo
Jefe de Delegación Republica de Colombia
martes, 20 de noviembre de 2007
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